La paciencia.
Lo queremos todo tan deprisa...que la paciencia es una palabra abstracta en muchas personas hoy en día.
No deja de ser una táctica, una estratagema. Cuanto más acelerado vivas, menos tiempo tienes de decisión y por lo tanto, más vas a consumir y menos problemas vas a dar y cuando digo problemas me refiero a que no te vas a plantear absolutamente nada y en todo caso, si eres de las personas que se plantean algo, estamos tan divididos que no sabemos formar algo sólido. Pero eso es otra historia.
Se ha conseguido etiquetar a la palabra paciencia como un defecto de persona vaga, de poca virtud, poca "aspenta" y de pérdida de tiempo. Sin embargo, como dice el dicho, "La paciencia es la madre de la ciencia".
En muchas ocasiones me pregunto: Donde cree la gente que tiene que ir para tener tanta prisa?,..
Por supuesto puedo oir ya mil respuestas...al trabajo, al gimnasio, a por los niños, a la compra, que he quedado...ya, ya, siempre fuera y cuando dentro?
Como decía Juan Ramón Jiménez, a donde tienes que ir es a ti mismo. Os invito a leer este poema.
La paciencia es un aliado, es saber que todo llega, es dar la pauta a un aprendizaje, es seccionar un camino y entender que cada paso te lleva a tu destino, que por más que corras, tendrás que parar.
La paciencia no es lentitud, es sabiduría pues deja paso al planteamiento.
Me gusta semejar la paciencia y la calma con los samuráis. Yo no soy samurai y hablo solo desde la ignorancia e imaginación de lo que supone para mi ser uno de estos guerreros que basaban su fortaleza en la paciencia y la calma. La paciencia para día tras día forjarse como algo en lo que creen, paciencia para saber que la fortaleza viene de la Paz, la Paz interna.
Cuando se comienza una terapia, yo soy partidaria de que la persona sepa que todo llegará a su debido tiempo, es decir, si una persona toma la decisión de ir a terapia es un primer paso e incluso, en la primera sesión ya ve y siente un nuevo enfoque, aprendizaje o perspectiva de su proyecto (problema), en adelante las sesiones deben ser al ritmo de la persona, no al mío. Ahí entra su paciencia que no significa repito, lentitud, sino entendimiento. En cada sesión "aprenderá" algo nuevo, dará el siguiente paso.
Creo firmemente en que todo ser humano tiene las mismas posibilidades interiores que cualquier otro y en muchas ocasiones se desvalorizan o no creen en si mism@s. Necesitan paciencia para volver a saber quienes son. No considero que se necesite tiempo, sino paciencia. Paciencia para entender, para olvidar algunos patrones aprendidos y sociales. Paciencia para comprender que a día de hoy todavía se tiene una mente limitada que necesita aferrarse a algo externo, paciencia para hacer comprender que al soltar erróneas maneras de vivir se llega a ser uno mism@.
Si soy sincera, no me gusta la definición del diccionario respecto a la paciencia, pues la trata como forma de soportar adversidades. No me quedo con esto, no va conmigo porque no considero la vida una adversidad, sí una oportunidad. Me quedo con el saber que todo cuanto necesito, quiero o anhelo llega y que para ello no tengo prisa, porque dispongo del tiempo exacto que necesite para tal fin.
Podría decir que equiparo la paciencia a la confianza, solo cuando hay confianza hay paciencia y la confianza es solo ausencia de miedo.
Habrás oído por ahí seguro lo de sanar al niño interior. Acaso crees que has dejado de ser un niñ@?... ser un niñ@ es tener la mente abierta, estar dispuest@ a seguir aprendiendo, poseer un porcentaje de inocencia que no deje limitar la mente a la fantasía, pues todo lo que imaginas...ocurre. Saca la parte que nunca tiene prisa, que sabe que todo está bien.
Concédete la paciencia para comprender quién eres, porque seguro te gustas y Amas más de lo que a día de hoy crees.
Conciencia.
Loly Luna Botella

